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La sonrisa del inglesito

 

Por Susana del Calvo

Es hermoso viajar por la historia y adentrarnos en la vida y la obra de hombres y mujeres que ofrendaron lo mejor de sí para entregarse en cuerpo y alma a los mas caros anhelos de la humanidad, la libertad. De ahí que quise conocer un poco más de Henry Reeve, el nombre que lleva la Brigada Médica Cubana entrenada para actuar en casos de desastres.

Tuve el privilegio de estar aquel 19 de septiembre de 2005 cuando el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, se reunió en el Palacio de Convenciones de la Habana con los médicos y allí quedó constituido el Contigente Henry Reeve, en honor al inglesito que abandonó su país, Estados Unidos y se unió a los cubanos que luchaban contra los españoles.

Cuba quería ayudar a las víctimas del huracán Katrina en el sur de los Estados Unidos, ayuda que fue rechazada en aquel momentos por Washington, pero que en todos estos años ha salvado la vida de miles de personas en disímiles, su objetivo no es sólo apoyar a una nación determinada, sino cooperar de inmediato, con su personal especialmente entrenado, en cualquier país que sufra una catástrofe, especialmente los que enfrenten grandes azotes de huracanes inundaciones u otros fenómenos naturales de esa gravedad además de epidemias que constituyan verdaderos desastres naturales y sociales; incluyendo al territorio nacional. .

Henry Reeve se convirtió en General de Brigada del Ejército Libertador. Se ganó sus grados por su valentía y arrojo en más de 400 acciones combativas que tuvo con los españoles durante la Guerra de los 10 Años, entre ellas el rescate del General de Brigada Julio Sanguily.

Podemos preguntarnos donde y cuando nació el amor del inglesito por Cuba, la respuesta es muy sencilla, en primer lugar sufrió una conmoción con el asesinato del presidente norteamericano Abraham Lincoln lo que lo hizo un antiesclavista y lucho en las filas del norte contra los sureños esclavistas en la guerra de secesión.

Con esas inquietudes trabajó luego en un banco de su localidad donde entró en contacto con la propaganda de los de los revolucionarios cubanos emigrados en esa tierra que luchaban por la libertad de Cuba de España

Al morir contaba con 26 años de edad, tras su caída en combate, un grupo de patriotas cubanos escribirían a la madre de El Inglesito:

Movido de sus generosos impulsos, pisó estas playas, joven y fogoso legionario de la libertad, sin más títulos que su ardoroso entusiasmo y su firmísima resolución de luchar por la independencia de Cuba, a la que desde entonces adoptó y amó como su patria.

El Generalísimo Máximo Gómez, dijo sobre Henry Reeve que era de un carácter puramente militar, unía a un valor probado, una rectitud y seriedad poco comunes en su modo de mando. De ahí que sus soldados a la vez de un respeto profundo le quieren como un padre.

En su último combate el inglesito, con dos heridas mortales siguió ofreciendo resistencia hasta el último aliento que empleo para darse un tiro en la sien antes de caer en manos enemigas. Sobre este hecho dijo el historiador de La Habana, Dr. Eusebio Leal Spengler:

Impresionaba el disparo en la sien, como símbolo del valor y el decoro militar, los tiros de la ejecución fallida en la caja torácica, y la marca de otras tantas magulladuras. Pero sobre todo la pierna, la pierna deshecha, atada con cueros y varillas de metal, que sostenía a aquel nuevo batallador de la antigüedad en su concepto.

Vemos la sonrisa de El Inglesito cuando vió a su Ejército de Batas Blancas recibir el premio de la Organización Mundial de la Salud por su lucha por la vida.

Girón en la memoria

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Por Susana del Calvo

Un día de abril hace ya 56 años de repente se rompe la tranquilidad reinante en La Habana. Aviones enemigos disfrazados con insignias cubanas llevan su carga de muerte contra un pueblo que sólo quería defender la paz y lo que por derecho le pertenecía.

Era una niña que el ruido la dejó muda y que veía a la madre llevarla para un refugio para protegerla del bombardeo junto a su hermana. Son imágenes que por siempre quedaron gravadas en mi memoria.

Apenas sin saber acudimos junto a Fidel al entierro de las víctimas, el pueblo estaba enardecido, aquello había sido un sacrilegio contra la Patria. Nace la consigna Patria o Muerte. Era el preludio de una agresión.

Aquel día memorable el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, dio a conocer al Mundo la existencia de una emisora internacional para dar a conocer al Mundo la verdad de nuestro país. Nace también Radio Habana Cuba.

Papá estaba entre los milicianos que combatieron en Girón, donde pretendieron establecer una cabeza de Playa y proclamar un gobierno presuntamente legal para reclamar el apoyo de Estados Unidos, pero como decimos los cubanos, el tiro le salió por la culata. En menos de 72 horas ya estábamos cambiando los mercenarios por compotas.

Al pasar de los años aparecen estos días aciagos como una película, ante la incertidumbre no hacíamos más que preguntarle a mamá por el viejo y sentíamos mucho miedo de no volver a ver su sonrisa. Pobre mamá, encima de las múltiples preocupaciones que tenía, nosotras la poníamos en vilo.

La ciudad latía al compás del combate y mientras más fiero la respuesta unanime era incalcuble, nuestros vecinos del norte jamás pudieron imaginar la entereza de un pueblo que se vuelve un muro infranqueable en defensa de sus hijos.

Girón esta inscrito en la historia de Cuba con amor y sangre, porque hay ocasiones que para defender la paz hay que hacer la guerra.

El corazón de la ciudad

Por Susana del Calvo
Las ciudades, aunque cubierta por objetos inanimados, palpitan al compás de sus pobladores, ríen y lloran cuando se sienten olvidadas y, aunque de forma callada, expresan sus sentimientos que entran por los poros e incitan a recordarles que siempre las tienes presente, no sólo en el cantar de la poesía o la prosa, sino en múltiples melodías que tarareas sin darte cuenta cuando te alejas. De ahí que iniciemos este recorrido por la Rampa, que desde la década del 50 del pasado siglo se convirtió en su corazón.
Nací hace varios años, cuando finalizaba la primera mitad del pasado Siglo, en el hospital Reina Mercedes, emplazado en aquel entonces en la intersección de las calles L y 23, en el Vedado. Esa institución asistencial estuvo ubicada en sus inicios en la actual Habana Vieja, donde se fundó la Villa de San Cristóbal de La Habana, el 16 de noviembre de 1519, para iniciar la tercera década del Siglo XVI.
Cuando uno pasa por ahí y ve la juventud que inunda la conocida heladería Coppelia, pensamos que sería muy bueno conocer un poco más de la historia de ese lugar. Ya pocos conocen que allí había un hospital que al final fue trasladado para unas nuevas instalaciones y que lleva el nombre del Comandante Manuel Fajardo.
Cuentan los archivos de Indias que el gobernador español, Juan Maldonado fundó en la Villa de San Cristóbal de La Habana un hospital que dieron en llamar San Felipe el Real, cuya construcción comenzó en 1597 y recibió a los primeros enfermos apenas dos años después, como para prepararse a recibir el nuevo Siglo.
En el Siglo XVII cambia su nombre a San Juan de Dios al pasar la administración a esa orden religiosa que en 1793 entregan al Municipio de la ciudad, era en esa época el único hospital general de la Villa. Podríamos, al decir popular, que fue un poco Palestino pues en 1861, al derrumbarse el viejo caserón que ocupaba, se trasladó a los altos de la cárcel hasta que terminaran el nuevo edificio en la manzana formada por las calles Aguiar, San Juan de Dios, Habana y Empedrado, en la cuna de la ciudad.
Pero no faltaron las buenas noticias, el 19 de noviembre de 1880, se colocó la primera piedra del edificio que ocuparía el hospital que finalmente se llamaría Nuestra Señora de las Mercedes, según consta en la Resolución del Tribunal Supremo de España el 20 de febrero de 1894 publicada en la Gaceta de La Habana. Ya esta edificación está ubicada entre las calles 21, K, 23 y L, y se inaugura oficialmente el 8 de febrero de 1886. Dato curioso es que a finales del Siglo XIX comenzó a funcionar en la institución la primera escuela de enfermería en Cuba.
La Junta de Patronos del hospital acordó el 24 de noviembre de 1954, trasladar su sede y vender el terreno, la edificación no se llegó a demoler hasta 1958. En 1955 se coloca la primera piedra del nuevo edificio en la loma del Príncipe, donde brinda sus servicios desde 1957. Después del triunfo de la Revolución se le cambia el nombre por el del doctor Manuel Fajardo Rivero, más conocido por Piti, caído en combate en la lucha contra bandidos en el Escambray, en 1960, ejemplo de profesional y revolucionario desde la lucha contra la tiranía de Fulgencio Batista.
No pasamos por alto que en época de la colonia española lo más significativo de la zona era la batería de cañones para proteger el litoral de eventuales ataques de corsarios y piratas ubicada en el Hotel Nacional de Cuba, instalación que se construyó en la década del 30 del pasado siglo y que hoy conserva toda su prestancia. En ese centro, insignia de la hotelería cubana, se han alojado personalidades del arte, la política y la ciencia, como Winston Churchill, Rómulo Gallegos, los duques de Windsor y el científico Alexander Flemming, entre otros, que hoy por hoy forman parte de la historia de la humanidad.
Es muy difícil encontrar a un habanero que no haya paseado por los hermosos jardines de la instalación, es usual encontrar a jóvenes quinceañeras o parejas de recién casados que se tiran las fotos en este lugar de ensueño, sería excelente que tanto nacionales como extranjeros conocieran aunque sea lo mínimo de los secretos de antaño.
En la famosa esquina de L y 23 es donde finaliza La Rampa aunque algunos pretenden extenderla hasta la Avenida de los Presidentes, es la parte más alta de una pequeña elevación desde donde a sus pies contemplas un mar tan azul como el cielo que bordea el Malecón Habanero. Algunos no recuerdan de donde proviene el nombre, son varias décadas y pocos curiosos.
Hablemos de la arteria principal de esa zona, la calle 23. Allá por los años 50 del pasado Siglo en la calle 23 entre P y Malecón, en el Vedado, se construye un moderno complejo comercial donde podías adquirir de todo un poco si el bolsillo tenía buenas provisiones, su nombre era “La Rampa”, y tiene como colofón una pequeña cascada de los arrecifes del Hotel Nacional, es ahí donde nace, en un terreno robado al mar, pues toda la zona está sobre rocas y no faltan manantiales subterráneos. Frente a este complejo está el Ministerio de Comercio Exterior.
En orden ascendente entre P y O. ocupa toda una manzana el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social, que además de atender sus obligaciones cuenta con un Círculo Infantil o guardería para los pequeños cuyos padres laboran por la zona, a sus espaldas el Hotel Nacional.
También en la esquina de 23 y O, apenas a cien metros encuentras un cine que lleva ese nombre donde se estrenó el 30 de diciembre de 1960 el filme Historias de la Revolución, de Tomás Gutiérrez Alea, el primer largometraje de ficción realizado por el naciente Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos, ICAIC, fundado en marzo de 1959, a la entrada, a su izquierda, en lo que viene a ser el sótano está un club nocturno denominado “La Gruta”. Esa esquina se hizo muy conocida cuando la afamada artista italiana, Sofía Loren, representante en aquel entonces del glamour y el buen gusto, afirmó que ese lugar era el más sexy de la ciudad.
En esa esquina de 23 y O, además del cine hay una pequeña oficina que ha prestado varios servicios, al cruzar la calle está lo que es el Sofía, cafetería en los altos donde puedes apreciar a artistas cubanos, y en los bajos un restaurante de día y al caer la tarde un centro nocturno, frente está hoy en día el Centro de Prensa Internacional, en es cuadra hay varios centros nocturnos y algún que otro lugar de expendio de comidas varias que no llegan a la categoría de restaurante pero te matan el hambre en caso de que no seas muy exigente y tengas paciencia para esperar hasta que te salgan canas.
En esa cuadra tienes por la parte del Sofía un lugar agradable que es el Café Amor, que tiene sus altas y bajas, pero funciona, ahí tiene dos centros nocturnos en sótanos, la Zorra y el Cuervo, para los amantes del jazz y como vecino y otro que es tan malo que ni recuerdo el nombre, sin dejar de mencionar una pequeña edificación que reúne la parte docente e investigativa de Ministerio Cubano de Salud Pública , sin dejar de mencionar la Biblioteca para médicos y especialistas. El edificio central está al cruzar la calle N, en esa esquina de 23. Esa es una curiosidad de La Habana, reunidos en esa zona están los ministerios de paz, pues se encuentran también los de Educación y el de Justicia. Es un conjunto de edificaciones y áreas de uso público de importante valor arquitectónico. Los Ministerios de defensa y seguridad nacional están en la Plaza de la Revolución.
Aunque algunos quieren extender este barrio del Vedado, nadie puede poner en duda que esta zona cuajada de grandes hoteles como el Habana Libre y el Nacional, sin dejar de tener en cuenta el Capri, St. John’s y Vedado, tiene un secreto encanto para los visitantes, que desde la esquina de L y 23 pueden contemplar también la majestuosa escalinata de la Universidad de La Habana y su vetusta construcción, no más doblar la cabeza.
La Rampa es como un imán, ni aun en los años 90 del pasado siglo, cuando la mayor crisis económica de la Isla, si querías ver un poco de vida, tenías que ir para esa zona. El turismo nacional y extranjero se hace evidente y la gente circula constantemente. Para muchos cubanos, sobre todo los jóvenes, viene siendo una especie de sitio de encuentros. Todo está cerca.
Lo fines de semana, la plazoleta de la cascada, donde nace La Rampa, se ha convertido con el tiempo en centro de reunión de la juventud, aquello parece una concentración en épocas de verano, apenas te dejan caminar, puedes oír a un grupo cantar acompañados de una guitarra, a los enamorados robarse un beso, o simplemente se sientan en el muro del malecón a contemplar el mar y disfrutar de la suave brisa. En invierno, cuando llega un frente frío es mejor que ni te acerques si no quieres congelarte o que el aire no te deje avanzar un paso.
Las curiosidades abundan, lo mismo puedes ver en el verano, cuando el sol castiga hasta el más santo, a caminantes abrigados como si estuvieran en el Polo Norte, o en el invierno, que aunque algunos no lo crean en especial en La Habana la sensación térmica es bien baja porque en la Rampa cuando entra un frente frío es preferible que los más delgados lleven un ancla como precaución, en esa época puedes ver también a los que se quieren hacer los bárbaros y van muy orondos con una sencilla camiseta y terminan en el hospital con una neumonía, pero ellos querían impresionar a las nenas. Las mujeres no se quedan atrás y la ves con blusas o vestidos de tirantes para enseñar lo que la naturaleza le dio y no en pocas ocasiones hasta donde el cepillo no toca.
En mi juventud salíamos del Instituto al terminar las clases y nos íbamos a cazar las grandes olas que te dejan peor que un pollo mojado, a esa edad no comprendes los peligros de que la fuerza del agua pueda arrastrarte hasta un desagüe y pongas a correr a los bomberos para salvarte la vida en el mejor de los casos, me da espanto pero me apasiona y nuestras carcajadas se podían oír en la parte más oriental de la isla.
La Rampa presenta la característica de ser, a la vez que una articulación, una transición entre el municipio de Centro Habana, colindante con la Habana Vieja, y la modernización de la ciudad a partir del desarrollo del Vedado. De ahí puedes ir a cualquier parte de la ciudad si aparece el transporte que en ocasiones es virtual porque ni los taxis paran y los ómnibus no aparecen y mejor te pones a pasear Rampa arriba, Rampa abajo y a lo mejor te tropiezas con el amor de tu vida. También es práctico llevar un libro de bolsillo sino tienes deseos de conversar o caminar,
Aquí debemos hacer una acotación, en épocas de la colonia, ese territorio se utilizaba como un coto de caza, de ahí que al crecer la ciudad se le denominará a esa zona como Vedado, pero ya con letra mayúscula pues pasó a ser un nombre propio.
Una curiosidad de La Rampa es que su belleza no sólo está en las construcciones del entorno sino que allá por el año 1963, en ocasión del VII Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos que se celebró en La Habana, fueron convocados algunos de los principales artistas plásticos cubanos para engalanar las aceras con mosaicos realizados en granito integral que pueden observarse desde 23 y Malecón hasta la calle L. Son 15 diseños originales de los artistas plásticos más significativos de la época, como Wifredo Lam, Amelia Pélaez, Raúl Martínez que convierten esos cantos en una galería única en el mundo, lástima que la mayoría pasamos sobre ellos y ni nos damos cuenta de su existencia, pero se mantienen firmes al paso de los años en reclamo de una atención que no llega. La pintura y la escultura también están presentes en el entorno y no falta una pequeña galería de arte en el Complejo Cultural más conocido como cine Yara.
La remodelación de la Rampa en aquel momento incluyó también la construcción del Pabellón Cuba, dos paradas de transporte urbano en lo que después fue en 1966 la heladería Coppelia, la fuente de la cascada de 23 y Malecón y la transformación de la funeraria Caballero en un centro de la televisión. No falto la siembra de árboles en la calle 23 y otras aledañas, cuando preparaban los huecos para colocarlos por nada me cuesta el huesito de la alegría, pues al tratar de alertar a mis compañeros, termine la frase en el fondo de uno de ellos: “Cuidado con el ……
La pequeña cascada de 23 y Malecón es una tentación para los más pequeños que tienes que sujetarlos muy bien de las manos pues en un abrir y cerrar de ojos ya están metidos en el agua sin importarle un comino el disgusto de las autoridades y la reprimenda de los padres. El muro que bordea el estanque se ha convertido en lugar de reuniones, no sólo para los que peinan canas, sino también para la juventud, tan pronto ves a los niños bailando, como a un caballerito con su guitarra y un coro que le acompaña, esto es frecuente en el verano y los fines de semana.
La Rampa puede ser considerada el centro actual de La Habana, el barrio de los negocios y del comercio. Allí están los bancos, las compañías aéreas, las agencias de viaje, los cines, las oficinas de los ministerios, numerosos hoteles y tiendas. Las direcciones son muy sencillas pues las avenidas y calles del Vedado están trazadas en ángulo recto y se denominan con cifras o letras. En esa zona se encuentran también los edificios más altos de Cuba, como el FOCSA, premio internacional de arquitectura, Someillán, López Serrano, Retiro Médico, los hoteles Capri y Habana Hilton, hoy Habana Libre, todos datan de la década del 50 del pasado siglo

Al revisar la bibliografía vemos quienes dicen que La Rampa es para La Habana lo que Times Square para Nueva York, aunque señalan la diferencia ya que sería como un bosquejo o una maqueta y la arteria habanera no está comercializada como la neoyorkina. De ahí que afirmen que el parecido data en que son centros neurálgicos de la vida citadina, recuerden que esta zona del Vedado están los principales cines de la ciudad, el Instituto Cubano de Radio y Televisión, emisoras nacionales y la internacional, Radio Habana Cuba, agencias de prensa, restaurantes, galerías de arte, centros de exposición, además de los ministerios y los hoteles antes mencionados, sin olvidar la famosa heladería Coppelia.
Como al cubano le gusta mucho la lectura en la Rampa también puedes encontrar librerías como Alma Mater, en la Universidad, la Fernando Ortiz, apenas a cien metros del Habana Libre y la Centenario del Apóstol, a unos pasos del Hotel Vedado, esta última se caracteriza por sus múltiples actividades culturales que realiza con sus lectores en el parque de O y 25, al cual asisten como invitados autores y músicos de reconocido prestigio.
Abundan en la Rampa los centros nocturnos como La Gruta, tenemos el Cabaret Parisien, en el Hotel Nacional, el segundo en importancia de la ciudad, el Salón Rojo del Hotel Capri, o el Pico Blanco, en el Hotel St. John’s, conocido como la casa del feeling, ubicado en el piso 14 tenía como atracción una terraza al aire libre donde la brisa daba el pretexto a los amantes de fundirse en un abrazo en busca del calor y poder contemplar las estrellas a sus anchas, hoy en día está cubierta por cristales que si bien permiten observar el firmamento y la hermosa vista de la costa habanera, nos priva del encanto de los secretos del infinito.
También están los clubs, instalaciones más pequeñas que gozan de buena música y algunos espectáculos, entre ellos se destacan la Zorra y el Cuervo, como el Rincón del Jazz, ya mencionado, y el Gato Tuerto, lugares que te quedas con los deseos de regresar. Sobre el Café Amor, casi en la esquina de 25 y O, queremos destacar que allí incursionan maravillosos intérpretes que dan sus primeros pasos acompañados por otros de larga experiencia en las tablas.
Por la comida no pueden quejarse, desde la famosa chatarra que tanto gusta a chicos y grandes que acaba con los sistemas digestivos, hasta el Polinesio, que ofertan manjares exquisitos dignos de los más selectos paladares, aunque prepare el bolsillo pues hasta un simple jugo de naranja me hizo preguntarle al camarero si eran de oro o venían de la China. En esta zona está también el Mandarín, que, aunque con una amplia carta, se especializa en comida china. No faltan las pizzerías, que aunque de poca monta, pueden matar el antojo. Ofertas que ofrecen los restaurantes privados, llamados paladares, son también excelentes opciones donde es mejor cuidarse de la gula.
Aquí también puede encontrar con el aumento del turismo a los llamados popularmente jineteros, en busca de que algún iluso le solucione sus problemas de dinero sin tener que trabajar. Las mujeres de vida alegre son en ocasiones curiosas, le dicen al extranjero que no tienen ni un centavo, ni donde caerse muertas y las ves vestidas como para una fiesta con ropa y zapatos de marca. Los hombres no están exentos de estas lides, los hay jóvenes que persiguen a las maduras prometiendo la luna y un amor infinito, y no faltan los que juegan en el mismo bando.
En la Rampa puedes hacer un eterno desfile de modas y modos de todos los tiempos, lo mismo encuentras una minifalda, que un vestido de lentejuelas a las nueve de la mañana, las hay que usan simples sujetadores como blusas y otras que con el ombligo al aire mueven la cintura al paso cadencioso de sus caderas.
De los caballeros hay de todos los tipos, desde el empresario con saco y corbata, hasta el playero con chancletas y una camiseta aunque la temperatura amenace con convertirlo en un pingüino. Los cabellos de unos y otros pueden variar de tonalidades de rojo, negro y rubio, aunque no dejaras de encontrar algunos verde limón o azul cielo, sin perder de vista el naranja, o sea, para gusto se han hecho colores y para perfumes las flores.
La arteria principal es 23 pero no podemos dejar de mencionar las calles principales que la atraviesan, todas nacen en el malecón habanero. Empecemos por la calle L, esta termina en la Universidad de La Habana donde te atrapa su bella arquitectura, puedes acceder por varias vías pero la principal es la escalinata que ha sido escenario de multitudinarias manifestaciones que reflejan como el estudiantado siempre ha estado presente en nuestra historia.
Todo estudiante cuando la ve espera el momento de llegar a sus aulas y según el nivel donde se encuentran dicen que subieron hasta el primer descanso, y así hasta alcanzar su meta. Esta escalinata desemboca donde la calle L se bifurca y baja convertida en la Avenida San Lázaro. Hoy en día además de los actos en apoyo al gobierno destacados artistas ofrecen conciertos espectaculares que atraen a miles de personas de todas las edades y llenan las calles aledañas cantando a coro piezas emblemáticas que en especial reflejan el llamado de paz e igualdad para la humanidad.
En esa calle L encontrarás librerías, teatros, tiendas de todo tipo y casi al llegar a malecón, en la intersección con la calle Línea, otra de las arterias principales de esa zona del Vedado, una clínica oftalmológica internacional que tiene la especialidad de tratar la Retinosis Pigmentaria con una técnica quirúrgica del eminente profesor Orfilio Peláez, que no la cura pero si detiene su avance para evitar que la persona pierda totalmente la visión,
Aclaramos que para los cubanos existe toda una red nacional para detectar la enfermedad desde sus inicios. El extranjero tiene que pagar con precios módicos, para los nacionales es completamente gratuito como toda la atención médica.
Terminamos este recorrido en la actual embajada de los Estados Unidos en Cuba. La Rampa es como una península, allí se encuentra también la Tribuna Antimperialista presidida con una estatua de nuestro Héroe Nacional, José Martí, escenarios de múltiples manifestaciones políticas y culturales tiene a sus espaldas el Pabellón de las Banderas que ondean ante la brisa del mar. En días de fiesta es nuestra enseña nacional, en días de duelo son negras y reflejan el dolor del pueblo.
No por última deja de tener su encanto la calle O que termina en la Avenida Infanta, de todos conocidos es su nacimiento en la amplia plazoleta colindante con los jardines del Hotel Nacional y muy cerca de la Tribuna, ahí se dan excelentes bailes populares en los cuales además de comida y bebida puedes observar algún que otro espectáculo de boxeo por coqueteo e infidelidad, casi todos. En Cuba están prohibidas las armas de fuego para los civiles y no todas las fuerzas del orden pueden portarla, depende de sus funciones. Por otra parte al que se le ocurra portar un arma blanca ni se atreve a sacarla pues pasaría un buen tiempo tras las rejas.
El Ministerio de Educación está presente y al subir la pequeña pendiente tenemos un lugar donde el feeling se adueña todas las noches en la planta baja y en el piso superior un buen restaurante acompañado de un paisaje donde el mar es el protagonista.
Frente al Hotel Nacional está el restaurante Monseigneur, donde antaño Bola de Nieve, una de nuestras glorias musicales, tenían un encuentro con los comensales en un ambiente de distinción, mucho de eso se ha perdido pero tengo la seguridad que entre los magníficos intérpretes que tiene nuestro país pueda rescatarse este lugar de ensueño para los que peinamos canas y sabemos que la juventud sabe apreciarlo y amarlo.
En esta calle casi llegando a la Avenida de Infanta donde termina se encuentra el Ministerio de Justicia. Aunque esta es una calle de poca extensión es el puente para los otros municipios de la ciudad, recuerdo que en el año 1993 cuando todos se preguntan cómo es que sobrevivimos a la crisis, esa era una de las pocas calles que tenía tránsito cuando el país estaba casi paralizado
No le quedara duda de que La Rampa es un sitio privilegiado que
Conduce a todos los caminos y brinda una abanico de la sociedad cubana y de esta ciudad Maravilla.