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DIA DE LA MEDICINA CUBANA

Por el Día de la Medicina Latinoamericana se realizaron diversas actividades, en el Ministerio cubano de Salud Pública se entregaron los premios periodísticos y la clausura estuvo a cargo de la viceministra del sector, Dra. Regla Angulo Pardo, por lo que lo ofrecemos sus palabras que llegaron al corazón de todos los presentes.

 

Queridos trabajadores.

Cada 3 de diciembre se celebra en Cuba el Día de la Medicina Latinoamericana que conmemora el natalicio del sabio camagüeyano Carlos Juan Finlay, nacido en 1833 y a quien se le ha considerado como Benefactor de la humanidad y el más grande científico cubano de todos los tiempos.

Conmemoramos nuestro día en circunstancias muy especiales hoy estamos viviendo momentos en los que hemos recibidos muchas agresiones de gobiernos indecorosos que tratan de dañar la moral y la imagen de nuestros profesionales de la salud pública, con agresiones imperiales desaforadas, difusión de opiniones falsas, poniendo en duda su preparación, difamando de la calidad de su formación, cuestionando los resultados de prestigiosas investigaciones científicas.

Desde enero de 1959 la salud junto a la educación han sido prioridades de la Revolución Cubana, gracias a la decisión de nuestro comandante en jefe Fidel Castro Ruz de solucionar los problemas existentes en nuestro país, denunciados con mucha valentía en el programa del Moncada, en su histórico alegato La Historia me Absolverá.

Basta citar algunos ejemplos: Esperanza de vida al nacer era apenas de 60 años y entre las principales causas de muerte figuraban las enfermedades diarreicas y la tuberculosis, mientras la mortalidad infantil superaba los 60 por cada mil nacidos vivos.

El país contaba solamente con unos seis mil médicos, para una proporción de un galeno por cada mil 76 habitantes y solo 3,3 camas en instalaciones hospitalarias por cada mil personas.

El 90% de los niños del campo estaban devorados por parásitos.

Esta situación revertida radicalmente desde el año 1959 y pese al bloqueo de Estados Unidos a nuestro país, con el sistema de sanciones más injusto, severo y prolongado que se ha aplicado contra país alguno donde la afectación a la salud asciende a más de dos mil 913 millones de dólares estadounidenses, desde el inicio del bloqueo hasta la actualidad.

Por eso el primer pensamiento es para el hombre que hizo posible que estuviéramos aquí, vestidos del mismo color que simboliza la paz y que tanto nos empeñamos en defender por el mundo. El primer pensamiento es para Fidel.

Pese a estos 60 años de bloqueo nuestro país muestra indicadores sanitarios comparables con naciones altamente desarrolladas, entre los que sobresalen una expectativa de vida de 78.45 años, la mortalidad infantil que por diez años consecutivos se ubica por debajo de cinco por cada mil nacidos vivos, cifra incluso inferior a la registrada por los Estados Unidos.

Fuimos el primer país en el mundo que elimino la transmisión materno infantil del VIH y la sífilis congénita, condición recertificada en 2017 y recientemente en 2019.

Cobertura de inmunización superior al 98% con 11 vacunas que protegen contra 13 enfermedades.

Eliminadas 14 enfermedades infecciosas y 29 enfermedades transmisibles y formas clínicas bajo control.

En estas más de cinco décadas la Revolución ha graduado a más de 376 mil profesionales cubanos de las ciencias médicas y más de 35 mil profesionales extranjeros de 141 países.

Existe cobertura y accesibilidad plenas a los servicios de salud, tenemos un modelo de Salud Cubano, basado en la Atención Primaria de Salud, que en sus 35 años de creada a marcado pautas en la Salud Pública cubana, con la atención diferenciada a nuestro niños, adolescentes, embarazadas y población adulta en general.

Cuba cuenta hoy con más de 485 mil trabajadores de la salud, entre médicos, estomatólogos, personal de enfermería, licenciados y tecnólogos de la salud. Y alcanza la cifra de 8,2 médicos por cada mil habitantes.

En el año 1988 Fidel les expresaba a los graduados del Primer Contingente “Carlos J. Finlay: “Contamos con regiones montañosas enteras con médicos de familia. Es un avance considerable y una verdadera Revolución en la asistencia primaria. Cuanto médico viene a Cuba suspira porque en su país un día puedan hacer lo mismo”.

El ejército de batas blancas de nuestro país ha defendido estos resultados, han escrito páginas gloriosas de altruismo, patriotismo dentro y fuera de Cuba.

En un día como hoy es necesario destacar los considerables aportes de Cuba a la medicina en Latinoamérica, entre ellos, los notables resultados de la cooperación médica internacionalista, donde los colaboradores cubanos han desempeñado un rol trascendental en la salvación de vidas humanas no solo en América Latina sino también en otras regiones del mundo.

Una vez más la respuesta a la campaña de desacreditación que promueve Estados Unidos contra nuestros médicos está en el ideario de Fidel: “Nosotros demostraremos que hay respuesta a muchas de las tragedias del planeta. Nosotros demostramos que el ser humano puede y debe ser mejor. Nosotros demostramos el valor de la conciencia y de la ética. Nosotros ofrecemos vidas”, como expresó en el acto de constitución del Contingente Henry Reeve.

Como expresara nuestro Comandante en Jefe el 26 de mayo de 2003, en la Facultad de Derecho, en Buenos Aires, y cito: “…miles de médicos cubanos han prestado servicios internacionalistas en los lugares más apartados e inhóspitos. Un día dije que nosotros no podíamos ni realizaríamos nunca ataques preventivos y sorpresivos contra ningún oscuro rincón del mundo; pero que, en cambio, nuestro país era capaz de enviar los médicos que se necesiten a los más oscuros rincones del mundo. Médicos y no bombas, médicos y no armas inteligentes, de certera puntería, porque, al fin y al cabo, un arma que mata traicioneramente no es absolutamente un arma inteligente.”

Seguiremos siendo Internacionalistas, no renunciaremos a nuestros principios.

Tenemos la convicción profunda como nos legara Fidel en el concepto Revolución, que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas.

Es esta ocasión patentizar nuestro compromiso con el pueblo, con la revolución, con nuestros líderes, para afirmarnos en defender los valores de humanismo, sensibilidad, ética, integridad, aspecto que nos ha detallado nuestro ministro, con miras en seguir incrementando la calidad de la atención médica que recibe nuestra población, objetivo del Sistema de Salud Cubano.

Toda obra humana es perfectible y de seguro mucho queda por hacer para adecuar nuestros servicios médicos a los tiempos actuales, pero la base existe y está consolidada, en la profesionalidad y la calidad humana de nuestros médicos y trabajadores de la salud.

Hemos vivido juntos días difíciles con el recrudecimiento del bloqueo por la administración Trump, las posiciones políticas de la Derecha que considera las diferencias sociales como algo inevitable, normal o natural y no la defensa de la igualdad social.

El imperio nos ha declarado una guerra abierta para opacar la luz que ha iluminado siempre a gran parte del mundo, que sí reconoce nuestra batalla por ofrecer la salud universal que plantea la organización mundial de la salud.

Y nosotros no tenemos derecho a ceder, por la historia, por Fidel y por Raúl, por nuestros niños y jóvenes y por nosotros mismos. Cada enfermero, cada técnico, cada asistente o personal de servicio, cada médico… debe encontrar hoy en lo logrado la fuerza necesaria para lograr más.

Han sido días y seguirán siendo días de grandes compromisos, seguiremos siendo ejemplo de humanismo para Cuba y el mundo, seguiremos siendo fieles al Internacionalismo y continuaremos defendiendo a cualquier precio los valores y principios de Fidel, el más Grande impulsor de la Medicina Latinoamericana.

Por eso la felicitación va acompañada de un reto: el de ser los mejores trabajadores de la salud del mundo. Por Cuba y por su futuro…pensando y actuando cada uno como país, llamado permanente de nuestro presidente Diaz Canel.

Y como dijera Fidel:

Ven…para la revolución lo más sagrado es la salud del pueblo, es la vida y el bienestar de los ciudadanos. Porque la revolución se siente orgullosa de lo que ha hecho por sus compatriotas, de los éxitos que se han alcanzado en la Salud Pública y porque vemos lo que se puede lograr.

Felicitaciones a todos los trabajadores de la salud, reciban especialmente ustedes el reconocimiento en el día de la medicina latinoamericana por los éxitos alcanzados.

A nuestros médicos un feliz día por tanta dedicación y entrega al servicio de nuestro pueblo.

A nuestros internacionalistas las felicidades por lo que representan para la humanidad.