Muerte encefálica


Por Susana del Calvo

En una tarde apacible me senté a conversar con el profesor Calixto Machado, una gloria de la medicina cubana. Hasta el momento siempre he participado en los Simposios Internacionales sobre Muerte Encefálica que él dirige desde 2001 y en esta su octava edición unieron los trastornos de la conciencia, así como también se efectuó paralelamente el Congreso de Neurofisiología Clínica y Neurociencias, lo que constituyó un encuentro al más alto nivel científico en el mundo de carácter multidisciplinario.Nos tuvo a todos atrapados en ese misterio que es nuestro cerebro al presentarnos los resultados de las investigaciones y la utilización de nuevas técnicas para el diagnóstico o el tratamiento.

El doctor Calixto Machado, es el gran artífice de estos encuentros, fue quien sentó las bases legales en Cuba para la definición de muerte encefálica con el Instituto Cubano de Neurología y Neurocirugía, de ahí la Resolución 90 del Ministerio de Salud Pública, la cual permite ser coherente a la hora de diagnosticar la ME y resulta de gran utilidad para el desarrollo del servicio de trasplante de órganos. El profesor Machado dirige la Comisión Nacional de Diagnóstico y Certificación de la Muerte en nuestro país.

Una persona puede respirar y su corazón funcionar, pero si su cerebro no lo hace ya no está viva porque hasta el momento no se ha encontrado la forma de que vuelva a trabajar, de ahí que sea tan importante la determinación de la muerte encefálica.

Si hacemos un poco de historia el profesor Machado nos narra como a finales de la década de los 50 del pasado siglo, con las terapias intensivas, hubo una revolución, se podían mantener funciones vitales mientras el cerebro estuviera activo, en algunos casos el paciente se salvaba, pero en otros se deterioraba cada vez más el cerebro y este se detenía. En esos casos si la familia está de acuerdo se utilizan los órganos para la trasplantología lo que permite salvar otras vidas con los avances en ese campo.

También conversamos sobre el coma y el estado vegetativo, dos cosas diferentes, el primero siempre estará en terapia intensiva, el segundo puede pasar a una habitación sin tener relación con el entorno, necesita asistencia pero es como estar y no estar, despertar a veces en años, como si volviera a nacer.

Hay nuevas terapias para los trastornos de la conciencia, al existir el mapeo cerebral, se puede detectar el punto afectado y allí aplican ligeros choques electricos con magníficos resultados y de esa forma se elimina un mundo de medicamentos, con lo cual pienso que no pueden estar muy de acuerdo las trasnacionales que no les importa el enfermo sino su bolsillo.

Aspectos filosóficos, legales, religiosos y otros más fueron abordados en este Simposio que nos deja las puertas abiertas al querer conocer mucho más.

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