Nuestro mecanismo interior

Por Susana del Calvo
Los científicos investigan para tratar e incluso vencer muchas enfermedades y afirman que es clave la lucha contra la disbiosis. Definida como una alteración persistente del equilibrio normal de la microbiota intestinal. Esta anomalía está
causada por la acumulación de bacterias tóxicas en los intestinos. La
disbiosis está en el origen de muchas enfermedades graves, como la
enfermedad de Crohn, la diabetes, la enfermedad celíaca, el cáncer de
colon, las alergias e incluso el autismo.  También sospechan que está involucrada en la artrosis, la
hipertensión, la psoriasis y las enfermedades de Parkinson y de Alzheimer.

La disbiosis tiene el poder de desencadenar graves disfunciones en los sistemas inmunológico, metabólico, nutricional e incluso genético. En resumen, sería como una especie de parásito que crea caos y muerte en cada célula de su cuerpo, y el resultado de los cambios en el estilo de vida a los que, desafortunadamente, todos nos enfrentamos. A veces no tenemos en cuenta los efectos perniciosos de ciertos medicamentos (como los antibióticos), al estrés y a los alimentos procesados que han invadido nuestros platos. Estos cambios en el estilo de vida se han producido en sólo unos años.

La disbiosis es difícil de diagnosticar porque se desarrolla gradualmente, sin que uno se dé cuenta, pero usted puede estar alerta ante sintomas como privarse de un alimento porque teme que sus problemas digestivo empeoren aún más o se siente cansado sin saber por qué.
La mayoría de nosotros no damos mucha importancia a estas
preocupaciones. Pensamos que “se pasará solo”, que “no es tan grave” o que “será normal con la edad”. En muchos casos, estos síntomas son los primeros signos de enfermedades más graves: artrosis, diabetes, obesidad, cáncer…

En un lenguaje más sencillo, cuando las bacterias tóxicas se asientan en los intestinos, se
propagan a gran velocidad y atacan las bacterias buenas presentes en ellos. Este combate acaba por agotar a los intestinos y esto hace que se vuelvan porosos.

Sus intestinos no sólo son el punto central de la digestión, sino que
son el foco de su salud, puesto que el 80% del sistema inmunológico lo
manejan los intestinos. Si éstos son atacados por bacterias malignas, el sistema inmunológico
se empezará a debilitar peligrosamente y se volverá más vulnerable a
las enfermedades.

La otra consecuencia de la disbiosis se encuentra en el cerebro porque los intestinos están.
directamente relacionado con lo que sucede en el cerebro.Estos descubrimientos también han allanado el camino para albergar una inmensa esperanza terapéutica en enfermedades neurodegenerativas como el párkinson y el alzhéimer.Para prevenir y tratar estas enfermedades neurológicas, tendríamos que lidiar también con lo que transita a través del tubo digestivo.
Por eso es tan importante que proteja sus intestinos de la disbiosis.

La llave del éxito contra este padecimiento es muy sencilla, obviamente, es importante comer lo más sano posible; sin embargo,para muchas personas, esto no basta para erradicar el problema y
recobrar la salud.

Una vez tratada la disbiosis intestinal, una de las primeras cosas que
notará es que podrá perder peso con mayor facilidad. Tiene todo el
sentido, ya que si sus intestinos funcionan de nuevo con normalidad,
empezará a digerir y eliminar grasas y toxinas de nuevo.

 Otra ventaja visible enseguida es que la piel recupera su brillo natural, por lo que se verá con mejor aspecto, más saludable. También notará que podrá volver a disfrutar de ciertos alimentos que
no se atrevía a comer porque le causaban demasiados problemas
digestivos. Lo más importante es que sus defensas naturales recuperarán su fuerza y reconstruirán su fortaleza interior contra las enfermedades.

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