MI HABANA

Havana, Cuba --- Havana Waterfront From Above --- Image by © Jose Fuste Raga/Corbis

Havana, Cuba — Havana Waterfront From Above — Image by © Jose Fuste Raga/Corbis

 

Por Susana del Calvo

Las ciudades tienen alma, ellas te pueden decir muchas cosas, del pasado, del presente e incluso pueden avizorar el futuro, sus calles, sus edificaciones pueden contarte sus secretos, de ahí que viva eternamente enamorada de mi Habana, en ella nací, crecí y pienso que esparzan mis cenizas.

En una oportunidad regresaba de un viaje y al contemplar la ciudad desde las alturas, el corazón se me quedó en un hilo, todo estaba oscuro, las sombras la envolvían por completo, era aquel fatídico año de 1993 cuando la economía toco fondo, nadie se explica todavía cómo es que pudimos sobrevivir, pero lo hicimos. Todos encontraban alguna forma de alumbrarse , dormían en los balcones, portales y terrazas, para atrapar la pequeña brisa y mitigar el calor que no los dejaba dormir.

Deje las maletas en la casa y me fui a caminar, quería palpar el sentir de la población, me sorprendieron con muchísimos cuentos que tiraban a broma la situación, los más jóvenes aprovechaban para esconder de los mayores los amores, no faltaba la alegría de vivir, porque a pesar de los pesares la vida continúo, las escuelas recibían a los estudiantes, la atención médica no faltó, y aunque se cerraron muchos centros de producción, siempre se encontró algo provechoso que hacer y la alegría de vivir reinaba. Como me decían algunos es excelente bailar bien apretaditos y mientras menos luz mucho mejor.

Sólo en una oportunidad pude palpar la tristeza, cuando la desaparición física de Fidel, el pueblo estaba consternado, no se escuchaba ni una palabra más alta que la otra, mucho menos una risa. Las cantinas estaban vacía, no había ni una persona pasada de copas en derredor, incluso los que nos visitaban en aquel momento admiraban el dolor de todo un pueblo. Un hombre que hasta los enemigos respetaban por su entrega a los demás.

Hoy tenemos mucho que hacer, eso se palpa en la ciudad, quieren destruirnos nuestros vecinos del norte, sueñan que se acabó la Revolución pero la juventud despierta ante las engañosas campañas para tratar de quebrar la unión que tanto dolor y sangre nos ha costado. La lucha no es fácil, más sutil y engañosa, encandilan la vista con las nuevas tecnología, inundan las redes sociales utilizando un granito de verdad para formar una montaña.

Por toda La Habana, y el país también, ves en los parques a jóvenes y viejos conectándose con familiares y amigos, hablan de todo porque tienen libertad para hacerlo, no olvidemos que en los Joven Club de computación se imparten cursos para que aprendan a utilizar el INTERNET, es una ciudad que abre sus puertas las nuevas tecnologías. Palpita la ciudad al compás de los tiempos y defiende sus conquistas. Esa es mi Habana.

 

 

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