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UN 24 DE FEBRERO


POR SUSANA DEL CALVO

El 24 de febrero está marcado en la historia de Cuba con letras de oro, todos recordamos que un día como ese pero de  1895 continúa la guerra por la independencia de Cuba sometida al yugo español, y decimos continúa porque su inicio data del 10 de octubre de 1868, hubo que hacer una tregua necesaria en 1878, pero hubo hasta una guerra chiquita intermedia, nunca cesaron las acciones de los hombres amantes de la tierra que los vio nacer para verla libre.
Martí, Máximo Gómez, Antonio Maceo, entre otros,  se encuentran entre las figuras cimeras que encabezaron esta rebelión, la lista sería interminable y aunque ninguno de ellos pudo alcanzar a ver la verdadera independencia del pueblo cubano, el primero de enero de 1959, su legado está presente en todo momento. La vida y obra de estos hombres es hoy estudiada en otras regiones del mundo como paradigmas legendarios de que cuando se quiere con la entrega del alma y el corazón todo es posible.
No se trata de meras palabras o consignas, son hechos, realidades que no se pueden obviar. Hay quienes pretenden que olvidemos nuestra historia, es como decir vean lo alto del edificio y no miren sus cimientos,  pretenden que se borre del mapa todo intento por defender lo nuestro para así poder campear por sus respetos y apropiarse de lo que no es suyo. Que ilusos los que sueñan que el camino está trillado por todas las dificultades que nos han impuesto por más de medio siglo, cada vez que hacen un intento que se convierte en barbaridad como incendiar una guardería infantil con más de 700 niños en el centro de la ciudad, el pueblo se une y ni una criatura sufrió un rasguño. El rechazo fue mundial y no era para menos.
Un 24 de febrero, pero de 1976 es proclamada la Constitución de Cuba con el apoyo de más del 97 por ciento de la población que declara:
 “Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”. Como lo dijera José Martí
En su primer artículo señala: Cuba es un Estado socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como República unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana.
El documento  ratifica la aspiración de paz digna, verdadera y válida para todos los Estados, grandes y pequeños, y poderosos, asentada en el respeto a la independencia y soberanía de los pueblos y el derecho a la autodeterminación; además explica que  funda sus relaciones internacionales en los principios de igualdad de derechos, libre determinación de los pueblos, integridad territorial, independencia de los Estados, la cooperación internacional en beneficio e interés mutuo y equitativo, el arreglo pacífico de controversias en pie de igualdad y respeto y los demás principios proclamados en la Carta de las Naciones Unidas y en otros tratados internacionales de los cuales Cuba sea parte.
Mucho más pudiéramos decir pero en esencia en nuestro país siempre es 24 de febrero.

MI HABANA

Havana, Cuba --- Havana Waterfront From Above --- Image by © Jose Fuste Raga/Corbis

Havana, Cuba — Havana Waterfront From Above — Image by © Jose Fuste Raga/Corbis

 

Por Susana del Calvo

Las ciudades tienen alma, ellas te pueden decir muchas cosas, del pasado, del presente e incluso pueden avizorar el futuro, sus calles, sus edificaciones pueden contarte sus secretos, de ahí que viva eternamente enamorada de mi Habana, en ella nací, crecí y pienso que esparzan mis cenizas.

En una oportunidad regresaba de un viaje y al contemplar la ciudad desde las alturas, el corazón se me quedó en un hilo, todo estaba oscuro, las sombras la envolvían por completo, era aquel fatídico año de 1993 cuando la economía toco fondo, nadie se explica todavía cómo es que pudimos sobrevivir, pero lo hicimos. Todos encontraban alguna forma de alumbrarse , dormían en los balcones, portales y terrazas, para atrapar la pequeña brisa y mitigar el calor que no los dejaba dormir.

Deje las maletas en la casa y me fui a caminar, quería palpar el sentir de la población, me sorprendieron con muchísimos cuentos que tiraban a broma la situación, los más jóvenes aprovechaban para esconder de los mayores los amores, no faltaba la alegría de vivir, porque a pesar de los pesares la vida continúo, las escuelas recibían a los estudiantes, la atención médica no faltó, y aunque se cerraron muchos centros de producción, siempre se encontró algo provechoso que hacer y la alegría de vivir reinaba. Como me decían algunos es excelente bailar bien apretaditos y mientras menos luz mucho mejor.

Sólo en una oportunidad pude palpar la tristeza, cuando la desaparición física de Fidel, el pueblo estaba consternado, no se escuchaba ni una palabra más alta que la otra, mucho menos una risa. Las cantinas estaban vacía, no había ni una persona pasada de copas en derredor, incluso los que nos visitaban en aquel momento admiraban el dolor de todo un pueblo. Un hombre que hasta los enemigos respetaban por su entrega a los demás.

Hoy tenemos mucho que hacer, eso se palpa en la ciudad, quieren destruirnos nuestros vecinos del norte, sueñan que se acabó la Revolución pero la juventud despierta ante las engañosas campañas para tratar de quebrar la unión que tanto dolor y sangre nos ha costado. La lucha no es fácil, más sutil y engañosa, encandilan la vista con las nuevas tecnología, inundan las redes sociales utilizando un granito de verdad para formar una montaña.

Por toda La Habana, y el país también, ves en los parques a jóvenes y viejos conectándose con familiares y amigos, hablan de todo porque tienen libertad para hacerlo, no olvidemos que en los Joven Club de computación se imparten cursos para que aprendan a utilizar el INTERNET, es una ciudad que abre sus puertas las nuevas tecnologías. Palpita la ciudad al compás de los tiempos y defiende sus conquistas. Esa es mi Habana.

 

 

Un granito de felicidad

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UN GRANITO DE FELICIDAD

Por Susana del Calvo

En Cuba se inició la campaña nacional 56 de vacunación antipolio, triste enfermedad con secuelas invalidantes que con tesón fue erradicada de nuestro país en la temprana fecha de 1962, poco después del triunfo de la Revolución.

En una oportunidad una alumna me preguntaba cómo era posible hacer una crónica para Radio Reloj, una emisora eminentemente informativa. La miré con una sonrisa y le dije que se acordara de su hija, que pensara en su tranquilidad como madre de que estuviera protegida de ese flagelo que la podía confinar a una silla de ruedas. Está de más decir que fue uno de los trabajos más hermosos que he leído, le salió de lo más profundo del corazón.

La polio no tiene fronteras, ataca a ricos y pobres, he conocido de muchos casos que aunque eran atendidos como príncipes fueron condenados por el infortunio. Vemos con tristeza que a pesar de ser una enfermedad que se previene con facilidad por una simple vacuna, sin embarbo hay muchos países que aun la tienen como problema de salud.

Cuando hablamos de una campaña de vacunación en Cuba, nos referimos a que estas llegan hasta los rincones más apartados de nuestro archipiélago, el personal de la salud no escatima esfuerzos ni se detiene ante dificultades en el camino, por lo cual el éxito está garantizado.

La niñez se protege en Cuba contra 13 enfermedades prevenibles, esto es de obligatorio cumplimiento para la familia, es un deber moral y saben que no puede haber retraso y si no van a la consulta tendrá en breve la enfermera en la casa, y si el caso es difícil el médico la acompaña.

Nuestros niños son los hombres y mujeres del futuro, es maravilloso verlos crecer sanos y fuertes, a todos nos satisface y no da un granito de felicidad.

La gran fiesta de todos

 

 

Por Susana del Calvo

Siempre he sido una eterna enamorada de la lectura. Desde pequeña iba a las librerías y separaba las obras que me interesaban para buscarlas en cuanto papá me diera la mesada. Mi hermana no se explicaba cómo a ella le pedían una radiografía cuando pedía un poco más y a mi me daban lo que yo pidiera. Papá sabía que era para libros.

Esa amistad con los administradores de esas tiendas me permitió poder comprar la colección de lujo de las obras completas de José Martí, que sigue siendo su autor preferido. El me enseña a pensar, a caminar, a amar y siempre está con nosotros. No hay nada mejor que esa íntima comunión que se establece a través de sus páginas.

En casa me conocían, cuando mamá me veía con un libro en la mano aseveraba que era mejor que no me hablaran pues yo estaba en otro mundo. Papá cuando me veía llorar abrazada a un tomo señalaba que de seguro estaba con Víctor Hugo y Los Misirables.

No lo puedo evitar me adentro tanto en la trama que formo parte de ella. Traté de inculcarle ese amor a mis hijos, no siempre con éxito. El INTERNET me hace competencia pero yo sigo adorando esas páginas que estimulan todos mis sentidos, sin olvidar el tacto. Abogo porque estos no desaparezcan, de ahí que aplaudo la Feria del Libro, que aunque no todos pueden comprar, siempre hay quien te de el libro amigo en la gran fiesta de todos.