Esto es Cuba

Por Susana del Calvo

A uno de mis hermanos le diagnosticaron cirrosis hepática, si bien el puso cara de espanto a mi se me cayó el alma al piso.

Hacía más de 20 años que le habían detectado Hepatitis C, se sometió a los tratamientos establecidos y estaba bastante bien, pero en la confianza está el peligro, engordó más de la cuenta y el trago no faltaba de vez en cuando en las recepciones que tenía que asistir por su trabajo, olvidó que cada gota para él es un veneno, a pesar de no ser un bebedor habitual.

Luego de la sacudida ante la noticia y los halones de oreja de la familia, en especial su compañera de toda la vida, empezando por el médico que lo atiende desde el primer momento, el Profesor Enrique Aruz, el especialista que más domina ese tema en Cuba, que lo primero que le dijo fue que si continuaba con ese peso no lo quería verlo más en la consulta.

La sacudida fue fuerte, en menos de tres meses bajó más de 20 kilos, parece un artista, cambio de trabajo y se convirtió en todo un profesor universitario, hace ejercicios todos los días y lleva una dieta rigurosa bajo la mirada de la generala que tiene en casa, con una sonrisa en los labios no le da respiro.

Ya estaba apto y todos los exámenes con los parámetros requeridos, lo incluyeron en el programa de atención a esos caso de cirrosis hepática cuyo tratamiento consiste en una pastilla diaria durante noventa días de un medicamento que hay que buscar en otras regiones y cada tableta bajo un costo de mil dólares. En Cuba el paciente lo recibe de forma gratuita, esto se da aquí porque la salud es una prioridad del gobierno.

Cada vez que salía de la consulta un paciente que le daban el alta porque estaba totalmente curado con una sonrisa de oreja a oreja a mi hermano le volvía la confianza y a mi el alma al cuerpo. Su país no abandona a sus hijos a pesar de la crisis económica que provoca un bloqueo de más de medio siglo por nuestros vecinos del norte.

Como dicen popularmente: “Esto de Cuba, Chanito.”

Estar alertas

 

Por Susana del Calvo

Las cifras de los fallecidos hasta el momento por el Coronavirus 2019 ascienden a más de mil, lo que nos tiene que poner alertas ante cualquier síntoma y acudir al médico sin demora. En general, los síntomas principales de las infecciones suelen ser:

  • Secreción y goteo nasal.

  • Tos.

  • Fatiga.

  • Dolor de garganta y de cabeza.

  • Fiebre.

  • Escalofríos y malestar general.

  • Dificultad para respirar (disnea)

En espectro clínico de este tipo de infecciones varía desde la ausencia de síntomas hasta síntomas respiratorios leves o agudos.

Hasta el momento se reportan más de 42 mil personas contagiadas y según investigaciones que acaban de publicarse, llevada a cabo por virólogos en el epicentro de este brote, se han analizado muestras de los primeros pacientes en referir la enfermedad por el nuevo coronavirus. los síntomas incluían fiebre, dificultad para respirar y neumonía.

En estos momentos se utiliza el Interferón alfa 2B humano recombinante desarrollado en 1986 por un equipo de investigadores del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, de La Habana, que ha beneficiado a miles de pacientes cubanos desde su introducción hace más de tres décadas en el sistema nacional de salud. en el transcurso de seis lustros el producto mostró su eficacia y seguridad en la terapia de enfermedades virales, como las Hepatitis B y C, el Herpes zóster (popularmente llamado culebrilla),  VIH-Sida y Dengue.

Tiene la propiedad de interferir la multiplicación viral. Este organismo disminuye la producción natural de interferón en las personas y el fármaco cubano es capaz de suplir dicha deficiencia, fortaleciendo el sistema inmunológico de los pacientes aquejados por la contagiosa dolencia respiratoria que el mismo ocasiona.

A partir de una transferencia tecnológica hecha por la institución cubana al país asiático, en 2003, fue creada la empresa mixta chino cubana ChangHeber, con sede en la ciudad de Changchun. Diez años después se inauguró allí una moderna planta, que en la actualidad fabrica productos biotecnológicos creados en la Mayor de las Antillas, incluyendo el Interferón alfa 2b recombinante.

Resulta oportuno mencionar que el medicamento recibió en 2012 el Premio Nacional de Innovación Tecnológica, conferido por el Ministerio Cubano de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente,y el Premio Nacional de Salud en 2013.

Hasta la fecha no se dispone de vacuna alguna ni de tratamiento específico para combatir la infección por coronavirus.

Lo más importante es mantener la prevención con una higiene básica es la forma más eficaz de evitar contraer este virus en los lugares en los que existe un mayor riesgo de transmisión, fundamentalmente las zonas del planeta en las que se han registrado casos. Es conveniente lavarse las manos con frecuencia y evitar el contacto con personas ya infectadas, protegiendo especialmente ojos, nariz y boca. A quienes puedan estar en contacto con posibles afectados se les aconseja el uso de mascarillas, usar pañuelos para cubrirse la nariz y la boca cuando se tose o se estornuda y en caso de no tener nada a mano, taparse la región con el antebrazo.

Coronavirus 2019 y Cuba

Por Susana del Calvo

Cuba está alerta ante la nueva epidemia de un coronavirus que empezó en China y ya se extiende a varios países. Los coronavirus son una extensa familia de virus, alguno de los cuales pueden causar diversas enfermedades humanas, que van desde un simple catarro hasta el síndrome respiratorio severo que puede ser letal. Esta nueva familia de virus se descubrió en la década del 60 del pasado siglo.

Si hacemos un poco de historia podemos citar otras epidemias causadas por síndromes respiratorios como el SRAS-CoV en el 2002, que provocó más de 700 muertos, o el MERS-CoV, del Oriente Medio en el 2012, que causó el deceso de más de 800 personas, por sólo poner dos ejemplos.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, el director general de la OMS, anunció que la cepa del coronavirus originada en diciembre en Wuhan representa una «emergencia de salud pública de preocupación internacional.

«La razón principal de esta declaración no se debe a lo que está sucediendo en China, sino a lo que está sucediendo en otros países. […] Nuestra mayor preocupación es la posibilidad de que el virus se propague a países con sistemas de salud más débiles y que no están preparados para enfrentarlo», declaró durante una conferencia de prensa.

El Consejo de Ministros aprobó un Plan para la Prevención y Control de la también llamada neumonía de Wuhan, ciudad china donde se reportaron los primeros enfermos con ese padecimiento, que se transmite, en lo fundamental, a través de las gotas de saliva que el portador del virus emite al toser o estornudar.

Para ello, se ha previsto proteger la frontera del país con base en las regulaciones del control sanitario internacional, vigentes en los puntos de entrada para contener la llegada de viajeros enfermos, a través de los aeropuertos, puertos y marinas, además de asegurar el estricto cumplimiento de las medidas de vigilancia y control sobre quienes lleguen, procedentes de áreas con transmisión, posterior a su arribo.

Asimismo, se ha determinado que estas medidas tienen que ser implementadas no solo por Salud Pública, sino también por otros organismos de la Administración Central del Estado, para lo cual se ha creado un grupo temporal de trabajo para la dirección de las acciones de prevención y preparación ante el nuevo coronavirus.

De igual manera, se ha fortalecido la vigilancia epidemiológica y la organización de la vigilancia médica en los diferentes niveles del sistema de salud cubano para la atención en todas las unidades asistenciales donde pueda presentarse algún caso con sospecha del virus.

Además, se ha preparado un proceso de capacitación a todo el personal de salud pública para el diagnóstico y la atención en nuestro país, al tiempo que se han dado indicaciones para la protección del personal cubano que cumple misiones internacionalistas en otros países. 

DIA DE LA MEDICINA CUBANA

Por el Día de la Medicina Latinoamericana se realizaron diversas actividades, en el Ministerio cubano de Salud Pública se entregaron los premios periodísticos y la clausura estuvo a cargo de la viceministra del sector, Dra. Regla Angulo Pardo, por lo que lo ofrecemos sus palabras que llegaron al corazón de todos los presentes.

 

Queridos trabajadores.

Cada 3 de diciembre se celebra en Cuba el Día de la Medicina Latinoamericana que conmemora el natalicio del sabio camagüeyano Carlos Juan Finlay, nacido en 1833 y a quien se le ha considerado como Benefactor de la humanidad y el más grande científico cubano de todos los tiempos.

Conmemoramos nuestro día en circunstancias muy especiales hoy estamos viviendo momentos en los que hemos recibidos muchas agresiones de gobiernos indecorosos que tratan de dañar la moral y la imagen de nuestros profesionales de la salud pública, con agresiones imperiales desaforadas, difusión de opiniones falsas, poniendo en duda su preparación, difamando de la calidad de su formación, cuestionando los resultados de prestigiosas investigaciones científicas.

Desde enero de 1959 la salud junto a la educación han sido prioridades de la Revolución Cubana, gracias a la decisión de nuestro comandante en jefe Fidel Castro Ruz de solucionar los problemas existentes en nuestro país, denunciados con mucha valentía en el programa del Moncada, en su histórico alegato La Historia me Absolverá.

Basta citar algunos ejemplos: Esperanza de vida al nacer era apenas de 60 años y entre las principales causas de muerte figuraban las enfermedades diarreicas y la tuberculosis, mientras la mortalidad infantil superaba los 60 por cada mil nacidos vivos.

El país contaba solamente con unos seis mil médicos, para una proporción de un galeno por cada mil 76 habitantes y solo 3,3 camas en instalaciones hospitalarias por cada mil personas.

El 90% de los niños del campo estaban devorados por parásitos.

Esta situación revertida radicalmente desde el año 1959 y pese al bloqueo de Estados Unidos a nuestro país, con el sistema de sanciones más injusto, severo y prolongado que se ha aplicado contra país alguno donde la afectación a la salud asciende a más de dos mil 913 millones de dólares estadounidenses, desde el inicio del bloqueo hasta la actualidad.

Por eso el primer pensamiento es para el hombre que hizo posible que estuviéramos aquí, vestidos del mismo color que simboliza la paz y que tanto nos empeñamos en defender por el mundo. El primer pensamiento es para Fidel.

Pese a estos 60 años de bloqueo nuestro país muestra indicadores sanitarios comparables con naciones altamente desarrolladas, entre los que sobresalen una expectativa de vida de 78.45 años, la mortalidad infantil que por diez años consecutivos se ubica por debajo de cinco por cada mil nacidos vivos, cifra incluso inferior a la registrada por los Estados Unidos.

Fuimos el primer país en el mundo que elimino la transmisión materno infantil del VIH y la sífilis congénita, condición recertificada en 2017 y recientemente en 2019.

Cobertura de inmunización superior al 98% con 11 vacunas que protegen contra 13 enfermedades.

Eliminadas 14 enfermedades infecciosas y 29 enfermedades transmisibles y formas clínicas bajo control.

En estas más de cinco décadas la Revolución ha graduado a más de 376 mil profesionales cubanos de las ciencias médicas y más de 35 mil profesionales extranjeros de 141 países.

Existe cobertura y accesibilidad plenas a los servicios de salud, tenemos un modelo de Salud Cubano, basado en la Atención Primaria de Salud, que en sus 35 años de creada a marcado pautas en la Salud Pública cubana, con la atención diferenciada a nuestro niños, adolescentes, embarazadas y población adulta en general.

Cuba cuenta hoy con más de 485 mil trabajadores de la salud, entre médicos, estomatólogos, personal de enfermería, licenciados y tecnólogos de la salud. Y alcanza la cifra de 8,2 médicos por cada mil habitantes.

En el año 1988 Fidel les expresaba a los graduados del Primer Contingente “Carlos J. Finlay: “Contamos con regiones montañosas enteras con médicos de familia. Es un avance considerable y una verdadera Revolución en la asistencia primaria. Cuanto médico viene a Cuba suspira porque en su país un día puedan hacer lo mismo”.

El ejército de batas blancas de nuestro país ha defendido estos resultados, han escrito páginas gloriosas de altruismo, patriotismo dentro y fuera de Cuba.

En un día como hoy es necesario destacar los considerables aportes de Cuba a la medicina en Latinoamérica, entre ellos, los notables resultados de la cooperación médica internacionalista, donde los colaboradores cubanos han desempeñado un rol trascendental en la salvación de vidas humanas no solo en América Latina sino también en otras regiones del mundo.

Una vez más la respuesta a la campaña de desacreditación que promueve Estados Unidos contra nuestros médicos está en el ideario de Fidel: “Nosotros demostraremos que hay respuesta a muchas de las tragedias del planeta. Nosotros demostramos que el ser humano puede y debe ser mejor. Nosotros demostramos el valor de la conciencia y de la ética. Nosotros ofrecemos vidas”, como expresó en el acto de constitución del Contingente Henry Reeve.

Como expresara nuestro Comandante en Jefe el 26 de mayo de 2003, en la Facultad de Derecho, en Buenos Aires, y cito: “…miles de médicos cubanos han prestado servicios internacionalistas en los lugares más apartados e inhóspitos. Un día dije que nosotros no podíamos ni realizaríamos nunca ataques preventivos y sorpresivos contra ningún oscuro rincón del mundo; pero que, en cambio, nuestro país era capaz de enviar los médicos que se necesiten a los más oscuros rincones del mundo. Médicos y no bombas, médicos y no armas inteligentes, de certera puntería, porque, al fin y al cabo, un arma que mata traicioneramente no es absolutamente un arma inteligente.”

Seguiremos siendo Internacionalistas, no renunciaremos a nuestros principios.

Tenemos la convicción profunda como nos legara Fidel en el concepto Revolución, que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas.

Es esta ocasión patentizar nuestro compromiso con el pueblo, con la revolución, con nuestros líderes, para afirmarnos en defender los valores de humanismo, sensibilidad, ética, integridad, aspecto que nos ha detallado nuestro ministro, con miras en seguir incrementando la calidad de la atención médica que recibe nuestra población, objetivo del Sistema de Salud Cubano.

Toda obra humana es perfectible y de seguro mucho queda por hacer para adecuar nuestros servicios médicos a los tiempos actuales, pero la base existe y está consolidada, en la profesionalidad y la calidad humana de nuestros médicos y trabajadores de la salud.

Hemos vivido juntos días difíciles con el recrudecimiento del bloqueo por la administración Trump, las posiciones políticas de la Derecha que considera las diferencias sociales como algo inevitable, normal o natural y no la defensa de la igualdad social.

El imperio nos ha declarado una guerra abierta para opacar la luz que ha iluminado siempre a gran parte del mundo, que sí reconoce nuestra batalla por ofrecer la salud universal que plantea la organización mundial de la salud.

Y nosotros no tenemos derecho a ceder, por la historia, por Fidel y por Raúl, por nuestros niños y jóvenes y por nosotros mismos. Cada enfermero, cada técnico, cada asistente o personal de servicio, cada médico… debe encontrar hoy en lo logrado la fuerza necesaria para lograr más.

Han sido días y seguirán siendo días de grandes compromisos, seguiremos siendo ejemplo de humanismo para Cuba y el mundo, seguiremos siendo fieles al Internacionalismo y continuaremos defendiendo a cualquier precio los valores y principios de Fidel, el más Grande impulsor de la Medicina Latinoamericana.

Por eso la felicitación va acompañada de un reto: el de ser los mejores trabajadores de la salud del mundo. Por Cuba y por su futuro…pensando y actuando cada uno como país, llamado permanente de nuestro presidente Diaz Canel.

Y como dijera Fidel:

Ven…para la revolución lo más sagrado es la salud del pueblo, es la vida y el bienestar de los ciudadanos. Porque la revolución se siente orgullosa de lo que ha hecho por sus compatriotas, de los éxitos que se han alcanzado en la Salud Pública y porque vemos lo que se puede lograr.

Felicitaciones a todos los trabajadores de la salud, reciban especialmente ustedes el reconocimiento en el día de la medicina latinoamericana por los éxitos alcanzados.

A nuestros médicos un feliz día por tanta dedicación y entrega al servicio de nuestro pueblo.

A nuestros internacionalistas las felicidades por lo que representan para la humanidad.

Para toda la vida

Por Susana del Calvo

Corría la década del 60 del pasado siglo, apenas daba mis primeros pasos junto a la Revolución. Era estudiante y por la Asociación de Jóvenes Rebeldes ayudaba de guía voluntaria con los invitados que llegaban al pais para conocer a Cuba y los cubanos.

Un día me llamaron para que acompañara a la secretaria genral del Partido comunista de Argentina, Mercedes, por un recorrido de oriente hasta occidente que duraría tres meses. No había problemas, estaba de vacaciones y con mis padres había hecho ese trayecto, además siempre he sido una fanática de la historia en general y la nuestra en especial.

La fui a buscar al aeropuerto, luego que nos presentaran lo primero que me pidió fue una bebida refrescante que tuviera un toque del famoso ron cubano. La invité a un daiquirí que nos acompañó todo el camino en pequeñas dosis.

Le apasionó la región oriental tanto como a mi, y otra vez tenía que hablarle de los Madeo, du su madre, Mariana Grajales, que acompañó a sus siete hijos para que se incorporaran a la lucha por la independencia de España. Antonio Maceo no sólo fue un gran estratega militar, sino también un hombre cuyas ideas iban más allá de su tiempo junto a José Martí.

Carlos Manuel de Céspedes, Ignacio Agramonte, Calixto García, figuras cimeras que sentaron las bases de la rebeldía de los cubanos en una lucha que duraría más de cien años por nuestra verdadera independencia.

No dejé de mencionarle como las mujeres los acompañaron siempre y se convirtieron en guerreras sin abandonar su dulzura, aquí los ejemplos también fueron múltiples hasta llegar a la última etapa en la actualidad donde puso conversar con algunas de ellas. Le decía que Vilma Espín era capaz de decirle todas las verdades a nuestro vecino del norte que siempre ha tratado de aplastarnos, con una ternura y una sonrisa que nadie pensaría que estaba poniendo los puntos sobre las ies a temas escabrosos. Le ganaba siempre al que osara ofendernos.

La despedida no fue fácil, la noche anterior me confesó que se iba con la pena de no haber podido hablar con Fidel. Como quería que yo seleccionara el lugar de nuestro último encuentro, la lleve a la Plaza Cadenas, en el corazón de la Universidad de La Habana y sitio emblemático de las luchas estudiantiles.

Despacio subimos la escalinata coronada por el Alma Mater que nos abría sus brazos. Luego teníamos que atravesar los bajos de la Rectoría, eran ya más de las nueve de la noche, cuando por una de las escaleras bajaba Fidel quien se acercó a nosotras. Yo creí que a aquella mujer le daba un ataque, la emoción era tan grande que estaba colorada como un tomate y al principio apenas le salían palabras.

Conversaron durante largo rato, se hacían preguntas el uno al otro, tuve una conferencia magistral de un hombre que sentó pautas en la historia universal. A los pocos minutos ya la escalinata estaba llena de pueblo.

Ella no durmió esa noche, era un manojo de nervios, había cumplido su sueño y con creces. Yo estaba tan emocionada que casi no podía articular una sílaba, era una niña que no llegaba a los 14 años que se encontró con un gigante lo que marcaría toda su vida.

Llegó el comandante

Por Susana del Calvo

Si usted tiene sangre en las venas, y a los cubanos nos sobra, toda acción conlleva a una reacción, eso es lo que han olvidado algunos inquilinos de la Casa Blanca que desde hace más de medio siglo han experimentado todo tipo de triquiñuelas para hacer desaparecer del mapa a la Revolución Cubana.

Hace rato que quieren someter al pueblo cubano por hambre y enfermedades, luego de múltiples fracasos, de ahí que pretendan crear un ambiente de descontento que lleve a la sublevación popular. Así, tan sencillo son los intereses de Washington que por otra parte mantiene económicamente a una mafia anticubana que lo único que hace es llenarse los bolsillo y vivir de unos cuantos discursos.

Eso lo hacen también con los que se quedaron en Cuba por disímiles razones, viven como reyes de las piltrafas que reciben de los amos del norte. No les importa nada mas que llenar sus bolsillos y hasta se inventan organizaciones e invocan a la rebeldía en nombre del respeto a los llamados Derechos Humanos de Estados Unidos, el país que más los viola, no saben ni lo que son.

Siempre hemos vivido bajo la espada de Damocles, pero aquí estamos y tenemos una generación que sigue las ideas de Martí y Fidel. Saben que hay virtudes y defectos pero tienen que luchar en contra de lo mal hecho. Ese es su Moncada.

No puedo olvidar uno de los hechos abominables de esa contrarrevolución que conmovió al mundo, se les ocurrió, nada más y nada menos, que incendiar en La Habana un Círculo Infantil que cuidaba alrededor de 700 niños mientras sus padres trabajaban. Ante esta acción la reacción fue increíble, el pueblo desafió las llamas y junto a los bomberos lograron que ni un niño saliera lesionado. Se crecieron ante la barbarie, la condena fue mundial, se unieron hasta los que no están de acuerdo con nuestro sistema de gobierno.

La historia de Cuba demuestra que cuando el pueblo no está de acuerdo con sus dirigentes no se mantienen en el poder como pasó con Machado y Batista, dos sangrientas tiranías apoyadas plenamente por el Pentágono. Cuba era para ellos un burdel e intentaron llenarla de casinos para que reinara la droga y la prostitución, pero llegó el Comandante y mandó a parar, ante esa acción hubo una reacción.

Juventud acumulada



Juventud acumulada

Por Susana del Calvo

La población mundial envejece y Cuba no está exenta de esta situación, alrededor de 20% de los cubanos es mayor de 60 años, entre ellos los centenarios que tienen en su haber múltiples anécdotas, la memoria a veces falla pero sus ocurrencias nos hacen reír aunque en ocasiones perdemos la paciencia pero no dejamos de reconocer que son adorables.

Existe en Cuba un programa de atención al adulto mayor del Ministerio de Salud Pública, ahora bien, aunque hay instituciones como el Hogar de Ancianos, para aquellos que están desprotegidos y Casas de Abuelos donde son atendidos durante el día entre semana para que los familiares puedan trabajar.

Aunque todavía hay algunas de estas instituciones que dejan mucho que desear, la mayoría son una maravilla, como una que está cerca de mi casa que puede ser referencia. Poco a poco se irán recuperando toda pero en esto también tiene su responsabilidad la comunidad, no corresponde sólo a las autoridades sanitarias o el gobierno local.

La abuela de mi hija es una de esas centenarias, la visito cada vez que tengo oportunidad, tiene una memoria privilegiada, el único problema que presenta en los últimos meses es en la audición, por lo que tenemos que hablarle alto en el oído y pone la televisión para que se entere el vecindario.

Conoce al dedillo la compleja situación internacional pues está pendiente de los noticieros y la Mesa Redonda. Se sabe una cantidad de canciones increíble y las entona con melodía. Lo que más me gusta de ella son los versos que dedica a familiares y amigos en sus cumpleaños como tarjeta de felicitación. La maestra y directora de una escuela durante más de 40 años no olvida su profesión.

Todo lo hace sola, para bañarse sólo se le calienta el agua pero ella busca todo lo necesario, come sola y le gusta mucho caminar. Tiene un bastón para prevenir una caída pero siempre se le olvida usarlo, yo creo que más bien quiere demostrarnos que lo que tiene es juventud acumulada.

Una batalla sin tregua

Por Susana del Calvo

Si alguien me hubiera dicho en los finales del pasado siglo que iba a recorrer medio mundo en busca de la Brigadas Médicas Cubana le hubiera dado por respuesta una carcajada, en aquellos tiempos estaba enfrascada en las obras de la terminación de lo que hoy es la Escuela Latinoamericana de Medicina, ELAM. El padre fue el líder de la Revolución, Fidel Castro, solidario siempre ante la necesidad de formar médicos de otros países con vistas a atender a las poblaciones más necesitadas en sus respectivas naciones. Hoy suman más de 20 mil egresados de un centenar de países.

El primer grupo que llegó a Cuba era de Guatemala, jóvenes que todavía se preguntaban si sus sueños de hacerse médicos sería una realidad y así fueron engrosando las filas desde otras regiones latinoamericanas y caribeñas. Pero ahí no quedó el programa, hubo solicitudes de África, Asia y Medio Oriente que con el tiempo fueron atendidas y en esta decimoquinta graduación de la ELAM fueron alrededor de 500 jóvenes de 84 países. El alumno más integral es africano.

Conocí a una doctora norteamericana graduada hace 5 años que en la actualidad trabaja en San Diego. Sus colegas me refirieron que el pasado año fue seleccionada como la mejor médico de la localidad. Sonrojada por el halago, bien merecido por cierto, me dijo que en Cuba había aprendido no sólo la clínica, sino también a entregar el corazón para aliviar a la persona que sufre, a integrarse como una familia con su comunidad. No sólo muchos egresado vinieron al acto por los veinte años de la ELAM, todavía se encuentran aquí para recordar y volver a vivir momentos que para ellos son inolvidables.

Entre tanta gente, graduados, familiares, profesores y amigos, todavía no he podido encontrar a Luther, ese especialista del primer grupo que ha revolucionado la atención médica en la Mosquitia hondureña, un lugar que para llegar a el hay que pensarlo dos veces por lo difícil que es el acceso. Al igual que otros es incansable y nos llena a todos de esa seguridad de que la mayoría de ellos cumple con la misión encomendada.

Selvas, llanos y montañas guardan en su seno el clamor de los pueblos para que no olviden qu ellos tienen sus derechos. No hay porque llorar la muerte de un niño por no haberle aplicado una simple vacuna en pleno siglo XXI. Eso tiene que acabar, de ahí la necesidad de este ejército de batas blancas con hombre y mujeres de todos los colores que se unen a los cubanos en una batalla sin tregua por la vida.

El espejo de un pueblo

 

 

Por Susana del Calvo

Las temperaturas este verano podríamos calificarlas de insoportables, pero siempre decimos igual cuando el Indio, como le llamamos los cubanos al Sol, está que arde. Mientras los mayores nos derretimos y buscamos un resquicio de sombra, los niños invaden parques y plazas sin importarles que en la noche los padres se vuelven locos con las cremas para calmarles el ardor de la piel.

Agosto, mes de vacaciones escolares, cuando los más pequeños inundar nuestras calles y son incansables, mientras los adultos estamos al borde del colapso, ellos no dejan de jugar, saltar y correr. Cuando le llamas la atención por una travesura, hacen uso de las leyes que no envidiaría un experimentado abogado. Para llegar a ti lo hacen con un beso para sobornarte.

Los payasos se multiplican para hacer reír a los reyes del hogar, van de un lugar a otro, no se cansan, al preguntarles si estaban agotados, con el esbozo de una sonrisa nos dicen que no pueden defraudar a los niños que los están esperando.

Los padres también se incorporan a estos espectáculos populares que organizan las instituciones culturales a lo largo y ancho del país para el disfrute de todos. Dicen que tenemos un poco de músicos, poetas y locos, hay que estarlo para satisfacer ese ritmo, con la cantidad de ropa que se ponen como disfraces, sin olvidar los bailes y saltos que dan.

En Cuba los niños son privilegiados, lo mejor siempre es para ellos, antes de nacer ya se lleva un control médico estricto del desarrollo del embarazo, una alimentación reforzada y si la mujer es trabajadora puede disfrutar de un año de licencia para garantizar la lactancia materna, el contacto con el bebé para que reciba todo el amor del mundo. Al regresar a sus labores mantiene su puesto.

Los niños no saben mentir, ni fingir una alegría que no sienten, es por eso que cuando festejan, en primer lugar la libertad, no hay temores de que sean secuestrados o insertados en el tráfico de órganos u otras aberraciones y ellos sienten esa seguridad. Cuando a viva voz entonan sus cantos se nos llena el alma de felicidad porque ellos son el espejo de un pueblo·